CLUB REPUBLICANO TERCERA REPÚBLICA ESPAÑOLA

 

EL ENSAYO DE NUEVAS VÍAS CONSTITUCIONALES

Mendizábal

(Mendizábal)

EL ENSAYO DE NUEVAS VÍAS CONSTITUCIONALES (1834-1844)

La muerte de Fernando VII, en septiembre de 1833, significó el final del antiguo régimen absolutista y el inicio de la primera de las guerras carlistas (1833-1840). Bajo el gobierno de Zea Bermúdez (1833-1834), muchos de los exiliados liberales pudieron regresar a España, tras la amnistía decretada por la reina regente, María Cristina. Fue éste un período de guerra civil, pero también de paulatina recuperación, desarrollo y consolidación de los demócratas y republicanos, si bien bajo gobiernos dirigidos por los liberales contemporizadores inicialmente. A Zea Bermúdez le sucedió Martínez de la Rosa (1834-1835), que elaboró el llamado Estatuto Real de 1834, que se elaboró siguiendo el modelo de la Carta Constitucional otorgada por Luis XVIII de Francia, en 1815.

Argüelles _ _ _ _ _ _ Espartero

(Agustín Argüelles y Baldomero Espartero)

Pero el hombre trascendental del periodo sería Mendizábal (1790-1853), que intentaría la conciliación dentro de los liberales de todas las tendencias. Y si bien no llegó a conseguirlo finalmente, si realizó una importante obra de gobierno en lo político y en lo económico, que se proyectaría durante todo el siglo XIX. En 1835, el Conde de Toreno sustituyó a Martínez de la Rosa , que se había mostrado incapaz de hacer frente tanto a la reacción carlista, como a la revolución liberal. El pretendido “punto medio” entre ambos polos, con el Estatuto Real, no satisfizo ni a unos ni a otros. La guerra carlista iba mal y la revolución liberal amenazaba con desbordarse. Toreno tomó el gobierno con el propósito de enderezar el curso de la guerra y aquietar las exigencias liberales mediante nuevas reformas. Para ello nombró Ministro de Hacienda a Mendizábal (1790-1853). Juan Álvarez y Méndez (Mendizábal), era un personaje admirado y respetado por todas las tendencias del liberalismo.

En septiembre de 1835, el gobierno Toreno cayó, siendo sustituido por un gobierno presidido por el propio Mendizábal. El gran programa político de Mendizábal se resume su frase “afianzar los derechos del Trono con los derechos del pueblo”. La oposición de la reacción carlista a Isabel II debía ser vencida con la fuerza unida del pueblo y la corona. Para ello, el texto constitucional de Cádiz resultaba más un obstáculo que un apoyo. Con esos objetivos, Mendizábal promovió una reforma que culminó en la Constitución de 1837, un texto a medio camino entre el Estatuto Real y la Constitución de 1812. Un texto que, pese a las intenciones de su promotor, consumó definitivamente la ruptura liberal, pues los liberales más consecuentes nunca aceptaron la renuncia a la Constitución de 1812. Mendizábal fue famoso, además, por su desamortización y por el giro que imprimió a la guerra carlista, al encontrar en el General Espartero (1793-1879), al soldado liberal capaz de vencer al carlismo.

¡ha llovido...!

(Escenas de la Iª Guerra Carlista, 1833-1840)

En estos años, las tendencias republicanas promovieron como reivindicaciones básicas el sufragio universal, un mejor reparto de la propiedad agraria, la liberalización del comercio y la industria, y la efectiva separación de los poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial), profundizando la obra de 1812. Surgieron en el periodo varias organizaciones republicanas de tipo secreto, como "Los Carbonarios", " La Federación ", "Los Vengadores de Alibaud" o " La Joven España ", en las que militaron personajes como Flórez Estrada y el poeta José de Espronceda (1808-1842). El 4 de mayo de 1837 se produjo en Barcelona una sublevación republicana. Su principal cabecilla, el antes citado Ramón Xaudaró, fue fusilado por orden del gobierno liberal de José Mª Calatrava, y un número importante de sus seguidores confinados en prisiones de la isla de Mallorca. En este período, coincidiendo con la aprobación de la Constitución de 1837, los liberales más avanzados ("progresistas") se escindieron del Partido Liberal y formaron los primeros atisbos de lo que sería con el tiempo el Partido Demócrata, del que nacería después el Partido Republicano.

En julio del año 1840, se produjo la sublevación en Madrid del General Espartero contra el gobierno conservador presidido por Evaristo Pérez de Castro. Se volvía a instaurar un clima general de libertades en el país, aunque prontamente enturbiado por grandes convulsiones políticas, que los republicanos aprovecharon para organizarse como partido político y salir a la luz pública desde la clandestinidad en la que se encontraban sumidos en años anteriores. Surgieron nuevos dirigentes, como Abdón Terradas, Méndez Vigo y Fuster, Sorní, José de Espronceda, Luis Antonio Pizarro (conde de Las Navas), Calvo y Mateo, Calvo de Rozas, Ordax de Avecilla y Aygualls de Izco, que fundaron lo que podría definirse como un primer agrupamiento republicano, la denominada "Junta Central Republicana", con organización y directrices políticas unificadas a nivel nacional.

Olózaga ______________ Ara de la Libertad

(Salustiano Olózaga) - . - (Bilbao: Altar de la Libertad)

En esos tiempos de convulsiones revolucionarias, los republicanos consiguieron ganar algunas elecciones, como las municipales de diciembre de 1841, en varias ciudades de España (sobre todo de Cataluña), y ganar las tres primeras actas de diputados republicanos a Cortes (Patricio Olavarria, Manuel García Uzal y Pedro Méndez Vigo), que, a partir de dicha fecha, defenderían el republicanismo en las Cortes. Paralelamente a la acción parlamentaria y en los municipios, los republicanos fundaron diversos periódicos, como "El Huracán", " La Campana " y "El Republicano", en los que exponían sus programas políticos, que comenzaban siempre con la sugerente y revolucionaria frase "Cuando el pueblo quiera conquistar sus derechos, debe empuñar en masa las armas al grito de ¡Viva la República ! ". Pese al progresismos de los gobiernos presididos por Espartero, varios de los periódicos republicanos fueran clausurados. Fueron sustituidos, provisionalmente, por hojas volantes y por nuevos periódicos como "El Regenerador", "El Peninsular" y "El Pueblo Soberano". El denominado Trienio Progresista o Esparterista finalizó en noviembre de 1843, no sin que antes los republicanos intentaran nuevas sublevaciones durante los meses de mayo y junio de 1843, en Zaragoza, Málaga, Granada, Valencia, Sevilla y Madrid. Ante las presiones que recibió desde todos los sectores políticos, Espartero abandonó el país y se exilió en Londres, dando paso al gobierno de Narváez, que se mantendría en el poder durante diez años.

Treviño ___ Asedio de Sansebastián

(Guerras Carlistas: Batalla de Treviño y asedio de San Sebastián)

 

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